Al igual que en invierno adaptamos la hípica a las bajas temperaturas con la incorporación de mantas de invierno para nuestros caballos, en verano también podemos ayudar a que vivan mucho mejor en la cuadra y en los paddocks con altas temperaturas. Para ello, os facilitamos una serie de tips que permitan garantizar el bienestar del caballo ante una ola de calor.
Una de las herramientas más habituales para las cuadras es incorporar ventiladores eléctricos que refresquen el ambiente. También los materiales de construcción influyen y es que un buen aislante en techos o paredes puede marcar la diferencia.
Por su parte, en cuanto a los paddocks, es esencial proporcionar zonas de sombra natural mediante árboles o artificial mediante estructuras ligeras. Además, resulta fundamental que el caballo tenga acceso constante a agua limpia y fresca.
Por último, recomendamos que las rutinas de trabajo sean en las horas más frescas del día (amanecer o atardecer) para evitar incluso hasta un posible golpe de calor.

















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